El blog de Víctor López Jaramillo

La labor periodística queretana, desvalorizada


OPINIÓN INVITADA

Minerva Contreras Hidalgo

La profesión del periodista en el país está desvalorizada, así lo muestran los salarios mínimos que reciben las personas que ejercen este trabajo, incluso muchos de quienes eligen esta vía lo hacen por pura vocación, algo que las empresas han sabido aprovechar bastante.

Tan sólo un medio impreso puede registrar en un año ganancias millonarias, mientras a un periodista que trabaja día y noche, en días festivos y fines de semana, se le otorga en promedio un salario de cuatro mil pesos mensuales.

Es de reconocer algunos trabajos donde los reporteros ganan aproximadamente seis u ocho mil pesos al mes, la mayoría de estos casos se dan en medios como la televisión, donde el salario es más alto en comparación con medios como la radio o internet.

Posteriormente, los medios impresos registran un salario en promedio de seis ó siete mil pesos, sin embargo, podemos asegurar que no cuentan con prestaciones, sino se les paga por honorarios para que no gocen de seguro social, antigüedad, aguinaldo, prima vacacional o fondo de ahorro.

Actualmente, para evitar los convenios laborales, las empresas periodísticas crean empresas subsidiarias o simplemente “terciarizan” el trabajo sin ningún tipo de responsabilidad, prueba de lo anterior son algunos medios de comunicación cuya información no es generada por su equipo; sino por agencias de información.

Incluso a los jóvenes que egresan de las Universidades y que están dispuestos a trabajar bajo cualquier condición, se les pide que laboren sin sueldo unos meses, como prueba para ingresar.

La ya afincada costumbre de que un mismo periodista haga el trabajo de tres y la necesaria rapidez que exige la falta de mano de obra, hará que muchas veces los periodistas terminen prácticamente copiando y pegando (o como mucho cambiando comas y sinónimos) artículos pensados sigilosamente, con tiempo, desde las oficinas de los gabinetes de prensa y marketing.

El dinero es el que dictamina muchas veces qué es noticia y qué no lo es. Y esto no sucede necesariamente por la presión que puedan ejercer los anunciantes con la amenaza de quitar las publicidades que colocan en el medio, sino principalmente por el poco dinero que los grupos empresariales invertirán para que los periodistas conciban sus artículos.

Tal como lo decía Guido Fernández, autor del libro Agonía a la hora del cierre (2000, pp. 88,89): “En una palabra, un bajo salario es un desafío para la independencia del periodista y para su actividad en busca del cambio de una situación que es injusta con el periodista como trabajador, y sobre todo con la sociedad a la que se condena a la mediocre o mala información que resulta de un periodismo mal pagado”.

Muchos reporteros tienen que entregar notas para diferentes medios e incluso diferentes espacios de una sola empresa. Perciben por ello un único salario, e incluso realizan actividades de fotógrafo, de edición y hasta administrativas.

Asimismo, no se dotan de las herramientas necesarias al reportero para hacer una buena labor y esto se ve reflejado desde el salario que se paga hasta las  pocas o nulas prestaciones que se dan.

El esfuerzo del gremio siempre es mayúsculo al reconocimiento que se hace del trabajo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el diciembre 7, 2009 por en Periodismo.

Sígueme en Twitter

Follow El blog de Víctor López Jaramillo on WordPress.com
A %d blogueros les gusta esto: