1952: El PRI no consideraba apropiado que la mujer votara

Imagen

EN 1952, el líder del PRI queretano, Francisco Susán, quien a la vez era diputado local, dijo que era inapropiado que la mujer queretana tuviera derecho al voto. “Nuestras mujeres no son para eso, son para el hogar”, declaró entonces a Tribuna, semanario independiente dirigido por Jesús de la Isla, el líder priista.

Claro, un año después, bajo el mandato del presidente de extracción priista, Adolfo Ruiz Cortines, las mujeres pudieron ejercer el derecho al voto.

Anuncios

Escándalo de Felipe Calderón en Jurica, narra Espino a Scherer

En su nuevo libro, el periodista Scherer narra un episodio bochornoso de Calderón en Jurica.

Escándalo de Felipe Calderón en Jurica, narra Espino a Scherer

En su nuevo libro Calderón de cuerpo entero, el periodista Julio Scherer, tomando como fuente al ex panista Manuel Espino Barrientos, narra un episodio bochornoso de Felipe Calderón en el 2000. Nombrado coordinador de la bancada panista en la Cámara de Diputados, Felipe Calderíon armó un escándalo porque no le quisieron servir una botella más en Jurica.

Transcribo las páginas 56 y 57 del libro de Julio Scherer editado por Grijalbo:

Ante la grabadora prendida, narra Espino:

“En 2000, tras haber ganado la Presidencia de la República con Vicente Fox, llegué a la Cámara de Diputados por la vía de la representación proporcional.

Entre la campaña y la instalación del Congreso, yo había tenido una relación promisoria con Felipe Calderón. Su trato conmigo lo atribuía al desempeño con el que había trabajado con la reconstrucción del partido en Sonora, mi circunscripción política.

“Felipe Calderón regresaba de Harvard para tomar posesión como diputado federal. Por mi parte, la excelente relación que mantenía con Luis Felipe Bravo Mena, presidente nacional del PAN, determinó que en cuanto Calderón fuera nombrado coordinador parlamentario del partido, a mí me designara enlace con su equipo legislativo.

“La estrategia se formalizó en la primera reunión que sostuvimos los diputados. La junta tuvo lugar en Jurica, Querétaro, y representó la primer mirada azul en el escenario nacional ya como poder. Ahí, en el hotel, Calderón fue nombrado coordinador de la bancada panista, y yo, subcoordinador.

“Durante el día, de una actividad absorbente, integramos los primeros grupos de trabajo y, por la noche, el gobernador del estado, Ignacio Loyola Vera, ofreció una cena. Ya tarde, me despedí de mis compañeros. Agotado, me fui a dormir.

“Como a la una de la madrugada escuché llamadas a mi puerta. Se trataba del diputado Alejandro Zapata Perogordo, de San Luis Potosí. Le pregunté qué pasaba.”

–          Tenemos un problema con el coordinador, Felipe Calderón. Sigue en el escándalo allá abajo. Se le fue la lengua con algunos diputados, riñó con el gerente del hotel y se metió con los meseros.

–          “¿Por qué todo eso? – le pregunté a Zapata.

–          “El hotel da servicio hasta determinada hora y, ya vencido el plazo, Calderón exige que le sirvan una botella más. Por eso vengo por ti.”

La historia que continuó Espino fue desconsoladora. Me dijo, al término de su relato:

“- ¿Por qué no dejamos el asunto ahí?”