Añoranzas, una Navidad en el 58

 

Ofertas de 1958
Ofertas de 1958

Víctor López Jaramillo

El calendario marca que es el último mes. Aunque para el joven y guapo Presidente de militancia priista es el primero de los 72 meses que tiene su mandato.

Las elecciones de julio pasado tienen la mancha de la inequidad. Pero el poder es el poder y el joven Presidente que hace suspirar a más de una dama, finalmente asciende al poder.

Una de las primeras quejas en contra del flamante Presidente es el uso de la violencia contra sus opositores y el primer gasolinazo de su gestión. Bueno, en realidad dieselazo porque es el diesel el que sufre un aumento de precio de hasta 140 por ciento. De inmediato, se culpa a su antecesor de tal medida.

No, no hablamos de Enrique Peña Nieto ni del 2012. Estamos haciendo un ejercicio de memoria y recordamos el diciembre de 1958, el primer mes de gestión de Adolfo López Mateos.

Querétaro es una ciudad apacible. El estado es gobernado por el priista Juan C. Gorráez. Tiene muchos detractores que siembran el rumor de que no terminará su gestión, cosa que finalmente no sucede.

El Querétaro de 1958 se prepara para las tradicionales fiestas de Navidad y se alerta que debe prepararse para recibir una gran afluencia de turistas que en diciembre buscan la tranquilidad de la provincia.

Para dimensionar el tamaño de la ciudad, a diferencia de hoy que los números telefónicos alcanzan los siete dígitos, en el 58 bastaban tres dígitos para marcar a cualquier teléfono local. Así, si usted quería llamar a la agencia RCA Victor para preguntar si ya había llegado su reloj Elgin, sólo tenía que dar a la operadora el número 4-07 para poder ser comunicado. O si no, podía ir directamente a su local en Juárez Norte 57.

Se tienen puestas muchas esperanzas en la Magna Feria Ganadera, que entonces se ubica en Seguir leyendo Añoranzas, una Navidad en el 58

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Simplemente… El Jefe

ImagenVíctor López Jaramillo

Parafraseando a Pep Guardiola: Bruce Springsteen es el puto amo. Claro, eso ya lo saben sus millones de fanáticos que apodan a Springsteen simplemente como The Boss, El Jefe (no confundir con Tomás Boy), y que pudieron comprobarlo en el Palacio de los Deportes en este diciembre apocalíptico.

Y el mundo no se podía acabar sin que El Jefe viniera a México a tocar por primera vez en más de tres décadas de carrera. Un show que sin tanta parafernalia ni toneladas de equipo apantallante, demostró que la esencia de un concierto de rock es la música misma.

12 mil fanáticos, 14 mil según Ocesa, la empresa organizadora del concierto, tuvieron su cita puntual con la historia con el roquero que ha sido la voz de la clase trabajadora. Sí, el mismo Bruce Springsteen que junto con su eterna E Street Band ha recorrido esce Seguir leyendo Simplemente… El Jefe