Mitos decembrinos

Víctor López Jaramillo
Dice el escritor ruso contemporáneo Viktor Pelevin en su introducción al libro El Yelmo del Horror que en nuestra sociedad, los mitos representan dos cosas: “una narración que trata de explicar un fenómeno social o natural o es una creencia o idea ampliamente divulgada pero falsa”.
Y nuestra vida está llena de mitos, ya sea en cualquiera de sus dos acepciones. Y diciembre es un mes lleno de mitos. Es frecuente en estas fechas de Navidad y Año Nuevo, desear buenos deseos y hacer propósitos sin entender los ciclos del tiempo.
Y en Año Nuevo, creemos que por arte de magia, todo cambiará. Como si una vuelta más a un indiferente sol, que en invierno apenas da tibieza, alterará el curso de las cosas.
Hemos mencionado que los calendarios son una invención social para entender los ciclos.
Originalmente, el calendario romano, del cual proviene nuestro actual calendario gregoriano, empezaba en marzo, el mes de Marte, dios de la Guerra. Marzo, cuando la nieve se derretía, el invierno agonizaba y el mundo se preparaba para el nuevo ciclo agrícola y para resolver las diferencias militares con sus vecinos. Era la medición del tiempo de una sociedad agrícola que dependía de las inclemencias del tiempo para sobrevivir.
Hace 2060 años aproximadamente, Cayo J Seguir leyendo Mitos decembrinos

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Navidad de medio siglo XX

Víctor López Jaramillo

En estos tiempos donde los festejos de Navidad son un evento mercantil que empieza desde noviembre y parece que la cantidad de afecto se mide proporcionalmente en el precio del regalo, en ocasiones, el mejor presente llega de manera inesperada por los recovecos del hado del destino.

Allí estaba perdido entre libros de cocina y manuales de sistemas operativos obsoletos. Estaba escondido entre otros tantos libros. Era un pequeño tomo, más parecido a una revista tamaño bolsillo que a un libro.

Como otros tantos libros, hubiera pasado desapercibido, en mis habituales visitas a librerías de viejo, a no ser por su atractivo título: “Navidad en Querétaro” y mi interés se reforzó al hojearlo y ver quién era el autor: José Guadalupe Ramírez Álvarez.

El autor, destacado periodista del siglo pasado y ex rector de la Universidad Autónoma de Querétaro, advierte que este pequeño libro es una recopilación de artículos previamente publicados en diarios y semanarios locales.

Editado en 1958 por Editorial Provincia, Ramírez Álvarez advierte que hace esta recopilación porque “Querétaro es ya la convergencia de los grandes caminos nacionales, que acaso la hagan variar en su contenido, pero esperemos que no, nunca, en su significado”.

A mediados de siglo pasado, Querétaro estaba en plena transformación de una sociedad agrícola a una industrial. En 1958, la agroindustria Purina se instaló en la ciudad y Seguir leyendo Navidad de medio siglo XX

Congreso de ratones

20131217-162710.jpg Foto: Demián Chávez

Víctor López Jaramillo
Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana, dice un viejo adagio castellano.
Cuando con pobreza de argumentos, los diputados queretanos entran por la puerta, éstos -avergonzados- tienen que salir por la ventana, podría decir un futuro refrán político local.
Y sí, nuestros diputados queretanos salieron como ratones de la legislatura, forzaron una ventana y escudados por la fuerza pública ante una simbólica protesta, salieron huyendo.
Huyeron como ratones pero llenos de queso y gracias a sus jugosos aguinaldos y dietas, no tienen que preocuparse.
Aleccionados para levantar el dedo y aprobar la reforma constitucional en materia energética, decidieron dar madruguete y en sigilo aprobarla.
¡Bravo! ¡Tan democráticos ellos!, ¡Tan transparentes que dicen ser! Tanto así, que se gastan cientos de miles de pesos en rendir informes según ellos para rendir cuentas ante la ciudadanía pero cuando se tienen que tomar decisiones importantes, se olvidan de quien dicen representar y sólo obedecen la línea de su partido.
Cuando rinden sus informes, inundan la ciudad con su rostro rejuvenecido por el Photoshop; pagan a publicistas para que les acuñen ridículas frases y se sienten salvadores de la patria. Pero son incapaces de soportar el reproche ciudadano y prefieren huir por la ventana, como ratones.
Durante sus informes suben videos con frases ridículas, como esa que de nadie que toque una guitarra puede empuñar un arma –o algo así-, sin embargo, cuando sienten la presión social, lo primero que hacen es llamar a la fuerza pública para que empuñen el arma por ellos, en caso de ser necesario.
Un viernes negro de la Legislatura, lamentablemente no es el primero y ante los tiempos oscuros que se avecinan, no será el último. Ni tampoco es la primera protesta que se hace en el patio de la legislatura. Hace unos años, también se protestó por la reforma que penalizaba el aborto y en aquella ocasión, por lo menos, algunos diputados hicieron frente a los ciudadanos que protestaban; hoy, ni eso fueron capaces de hacer.
La reforma energética no es un asunto menor que se pueda discutir y votar en menos de media hora. Pero los priistas traicionando la Revolución que les dio origen y sentido como partido, presos de la amnesia, no titubearon.
De los panistas, no es de extrañarse. Su partido nace en contra de todas las reformas cardenistas. El PRD, como siempre en Querétaro, un voto en contra de manera simbólica, sólo la oposición testimonial que no genera debate al interior de la legislatura.
Afuera, una desarticulada protesta de ciudadanos que apenas pudo reaccionar cuando se difundió la noticia del albazo legislativo que se preparaba. Pero sólo eso bastó para evidenciar el tamaño de la cobardía de los diputados.
Como dice una canción de grupo punk español La Polla Records: “Un congreso de ratones podíais formar// no representáis a nadie// a quien queréis engañar”.
Los diputados queretanos pueden huir por la ventana; mientras, se incuba el invierno del descontento.

El escándalo

Víctor López Jaramillo

Política y escándalo son dos palabras que suelen ir juntas. El nombre de Marcos Aguilar también frecuentemente va asociado con ellas.

En los últimos años, el panista Aguilar ha hecho del escándalo y el enfrentamiento su mejor arma política. Sin embargo, hoy se ve alcanzado por ella. Su mayor fortaleza se convirtió en su principal debilidad.

Una nota un diario de circulación nacional en donde lo acusan de recibir “moche” (cuota, lo que también suele denominarse el diezmo político) de alcaldes ha logrado lo que todos sus rivales políticos no lograron en años anteriores: que apreciara momentáneamente el valor del silencio.

Su política de ruido, mucho, mucho ruido, hoy lo ha dejado sordo. En tanto, los priistas festinan, quizá exageradamente, este primer revés de quien se ha convertido en su obsesión política en los últimos dos años.

Como abogado que es, su arma predilecta para encarar a los rivales siempre ha sido judicializar la política. Frecuentes han sido las demandas en tribunales para amedrentar a cualquier rival. Invicto hasta ahora, vuelve a usarla. Sin embargo, el escenario es distinto y eso es lo que no calculó.

Demanda a diestra y siniestra (esperemos no demande a este menda que opina) y trata de desviar el tema principal.

Para sobrevivir a un escándalo, Dick Morris, exasesor del expresidente norteamericano Bill Clinton, aconseja que lo esencial es aparecer ante el electorado y decir la verdad. Y la clave: No reaccionar exageradamente ante el escándalo.

El ejemplo más claro es Richard Nixon, quien como presidente de EUA reaccionó exagera Seguir leyendo El escándalo