La UAQ cumple 75 años formando conciencias críticas


En la era de la posverdad, cuando el honor suena más a guion de caballería medieval que a práctica cotidiana, la Universidad Autónoma de Querétaro cumple 75 años bajo el lema que el gran José Vasconcelos nos legó y que hoy parece incomodar: «Educo en la verdad y en el honor».

La Universidad nace en 1951 en pleno «milagro mexicano» alemanista, cuando el país y Querétaro se industrializaban. Hasta entonces, los jóvenes queretanos tenían que migrar a la Ciudad de México para terminar sus estudios profesionales. Fue bajo el gobierno de Octavio S. Mondragón y la rectoría de Fernando Díaz Ramírez que nació la Universidad de Querétaro en lo que hoy conocemos como campus Centro Histórico.

Al año siguiente se invitó a José Vasconcelos para que legara un lema a la joven institución. De la mente que escribió el Ulises Criollo nació nuestro mantra«Educo en la verdad y en el honor». Toda una declaración de principios que marcaría el rumbo para los años venideros

La batalla por la autonomía vendría años después y definiría el espíritu universitario: libertad de cátedra, autogobierno, independencia frente al poder. Eso nos convirtió en una universidad crítica y, en momentos clave, en contrapeso ideológico en el debate de ideas estatal.

Otro episodio que cimbró a Querétaro llegó en 1967Hugo Gutiérrez Vega, entonces rector, no solo abrió las licenciaturas en Lenguas y Psicología, sacrilegio para el conservadurismo local, sino que recuperó el Patio Barroco para la UAQ. Imaginen el horror de la tradicional familia queretana al escuchar hablar de Freud y Marx en conferencias universitarias.

El cisma cultural fue inevitable: cuando el gobierno estatal otorgó el Patio Barroco (en manos de la Iglesia Católica) a la Universidad, lo más conservador de la sociedad queretana respondió con violencia físicaLa UAQ había tocado el nervio del poder eclesiástico y ganó.

En los 80, el movimiento estudiantil de la Escuela Normal Superior sacudió al estado y estudiantes de la UAQ apoyaron. Y en 1984contra la voluntad del gobernador Rafael Camacho Guzmán, quien veía con recelo su talante crítico, nació la entonces Escuela de Sociología, hoy Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. El rector Braulio Guerra Malo y el director Carlos Dorantes la defendieron hasta que existió y resistió.

La Universidad es un ente crítico por naturaleza. Formamos conciencias que cuestionan, que incomodan, que no se conforman con el discurso oficial. En este 75 aniversario, nuestro deber es mantener ese legado. Porque educar en la verdad es enseñar a desmontar mentiras, y educar en el honor es formar ciudadanos que no estén en venta. En tiempos donde ambos valores suenan anacrónicos, la UAQ se empeña en sostenerlos.

Y como codaeste 24 de febrero también se cumplen 29 años de Tribuna de Querétaro, semanario de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, que hace periodismo crítico e impulsa la investigación con ese mismo espíritu incómodo que distingue a la Universidad.

Que la UAQ siga siendo, por siglos de los siglos, un ente crítico y transformador de la sociedad.

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